martes 24 de julio de 2007

Hilario Valenzuela - Inquieto explorador de espátula.

HILARIO VALENZUELA
INQUIETO EXPLORADOR DE ESPÁTULA

Hilario Valenzuela nació en la ciudad de Estelí, Nicaragua en 1942. Desde su infancia tuvo atracción por el dibujo y la pintura, cuando elaboraba algunos dibujos en grafitos demandados por su madre Ofelia, los que luego serían bordados en fundas, sábanas, vestidos, con el cuido visual y auxilio de una máquina de coser. Estas actitudes e inclinaciones lo llevaron a ingresar a la Escuela Nacional de Bellas Artes, estudiando en el año de 1989. Recibe las instrucciones de las técnicas de carboncillo, pastel y óleo bajo las enseñanzas del maestro Rodrigo Peñalba.
Seguidamente Hilario continuó con estudios autodidactas a través de libros sobre las diferentes corrientes del arte universal y con visitas a Galerías de arte y Museos a nivel nacional y en el extranjero. Junto a otros artistas y poetas del norte de Nicaragua conforma el grupo de pintores Tlapacalli (en náhuatl: la casa de los pintores) desde 1976, con sede en la ciudad de Estelí, bajo la dirección del poeta y escritor Ciro Molina. Posteriormente, este nombre y agrupación se retoma en el período de la revolución nicaragüense bajo el apoyo del programa Centros Populares de Cultura.
Puedo decir que estamos frente a un caso especial de un creador en el contexto nacional, donde un mediano productor agrícola dedica su tiempo libre a la pintura, de esa manera ha podido costear sus propios materiales. Los temas que más le atraen están relacionados con los micros y los macros mundos de la naturaleza: insectos, gusanos, mariposas; aves como quetzales, guardaba-rranco, pájaro carpintero, lapas, zopilotes, guajolotes; equinos y reptiles. Sus inquietudes de observador crítico lo acercan para abordar los problemas ecológicos, en la destrucción de las

Hilario Valenzuela nació en la ciudad de Estelí, Nicaragua en 1942. Desde su infancia tuvo atracción por el dibujo y la pintura, cuando elaboraba algunos dibujos en grafitos demandados por su madre Ofelia, los que luego serían bordados en fundas, sábanas, vestidos, con el cuido visual y auxilio de una máquina de coser. Estas actitudes e inclinaciones lo llevaron a ingresar a la Escuela Nacional de Bellas Artes, estudiando en el año de 1989. Recibe las instrucciones de las técnicas de carboncillo, pastel y óleo bajo las enseñanzas del maestro Rodrigo Peñalba.
Seguidamente Hilario continuó con estudios autodidactas a través de libros sobre las diferentes corrientes del arte universal y con visitas a Galerías de arte y Museos a nivel nacional y en el extranjero. Junto a otros artistas y poetas del norte de Nicaragua conforma el grupo de pintores Tlapacalli (en náhuatl: la casa de los pintores) desde 1976, con sede en la ciudad de Estelí, bajo la dirección del poeta y escritor Ciro Molina. Posteriormente, este nombre y agrupación se retoma en el período de la revolución nicaragüense bajo el apoyo del programa Centros Populares de Cultura.
Puedo decir que estamos frente a un caso especial de un creador en el contexto nacional, donde un mediano productor agrícola dedica su tiempo libre a la pintura, de esa manera ha podido costear sus propios materiales. Los temas que más le atraen están relacionados con los micros y los macros mundos de la naturaleza: insectos, gusanos, mariposas; aves como quetzales, guardaba-rranco, pájaro carpintero, lapas, zopilotes, guajolotes; equinos y reptiles. Sus inquietudes de observador crítico lo acercan para abordar los problemas ecológicos, en la destrucción de las reservas naturales en los peligros de las mutaciones de animales y seres humanos.
En la presente exposición Hilario nos presenta una colección de pinturas con diversas motivaciones plásticas, como son: los paisajes acuáticos de lagos o costas del mar, la perspectiva, la serenidad, la constante violencia de las olas, hasta desbocar en las orillas sinuosas o formas caprichosas de las rocas, escenario acompañado de luz solar en el cenit o al atardecer de nubes circundantes. En otras pinturas se representan los cerros o montañas, la vegetación laberíntica de zacate, yerbas, maleza, tallos húmedos, flores silvestres, intensidad de verdes en la exuberante vegetación de un jardín. La naturaleza en movimiento por el viento o las estaciones del verano y el invierno.
Valenzuela ha incursionado en diferentes corrientes pictóricas, desde el realismo, costumbrismo, primitivismo, surrealismo, expresio-nismo hasta el abordaje de la abstracción donde según él se siente más libre para expresarse, en otros momentos hace una amalgama de figurativismo y abstracción.
Experimenta con diferentes técnicas utiliza el carbón, grafito, lápices de colores, bolígrafo, pastel, acuarela, tempera, acrílico y óleo, en varios casos aplica con pinceles o espátula, donde se percibe con fuerza y soltura en el trazo. Gusta de improvisar, dando espacio a la creación espontánea, retoma los colores vivos del trópico y alguna técnica de textura que admira, como la del maestro nicaragüense Luis Urbina.
Hilario Valenzuela ha sido un inquieto explorador de estilos y técnicas, no se siente regido, ni estacionado con ninguno de éstos. Con este conjunto de obras recientes se propone divulgar sus creaciones y espera que sea conocida, así como encontrar el apoyo y promoción de instituciones, organismo, galerías, artistas y público observador.

Msc. Bayardo Gámez
Docente, Dibujante, Escritor e Investigador Esteliano.
Tel # 00505 713-5736

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